La venganza, un sentimiento que te ciega y no te deja ver más allá. Aquí tenéis la trilogía de la venganza del director coreano Park Chan-wook. Tres historias distintas e independientes una de otra, con ese sentimiento en común.
La comida asiática tiene fama de sencilla y estar llena de matices.
Nada que ver con la comida rápida, llena de sabor, grasa y a veces
indigesta. Pues esta podría ser una comparación apropiada para esta
película. Una historia sencilla, elegante y cargada de simbolismo. La historia de la vida.
Película: Primavera, verano, otoño, invierno... y primavera
Nombre: Primavera, verano, otoño, invierno... y primavera
Director: Kim Ki-Duk
Reparto: Oh Yeong-su, Kim Young-min, Seo Jae-kyung, Kim Jong-ho, Ha Yeo-jin, Kim Ki-duk
Año: 2003
He empezado el post con un simil culinario. Será porque es hora de cenar mientras escribo; pero de todos modos sirve para esta película, ya que acostumbrados al cine hollywoodiense de efectos especiales y argumentos simplones, "primavera, verano, otoño, invierno... y primavera" nos ofrece un punto de vista peculiar de una historia sencilla. Un bocado cinematográfico exquisito.
Kim Ki-duk, director autodidacta, nos presenta una obra delicada. Una película con una presentación y una fotografía que te dejan con la boca abierta. Con unos pocos diálogos y que cuando termina, sientes que has visto algo importante, algo especial. Pese a que la he etiquetado como drama, no es tal. Como la vida misma, tiene numerosos matices.
A buen entendedor, pocas palabras bastan. No hay demasiados diálogos en esta película, la carga argumental se nos muestra con las imágenes espectaculares y las situaciones que se van sucediendo inevitablemente como las estaciones y el ciclo de la vida misma.
Las cuatro estaciones y el ciclo de la vida. La infancia (primavera), la adolescencia (verano), la madurez (otoño) y la senectud (invierno). Las lecciones que nos da la vida, cómo la vida va cambiando a las personas, el gozo, la culpa y la redención. Un cuento universal aquí y en la China popular. Una historia se puede contar de muchas maneras, pero hacerlo mejor que esta es difícil.
Esta película es un claro ejemplo de la importancia de la fotografía en una obra cinematográfica. Y no es necesario llenar la pantalla de explosiones y efectos especiales, cuando lo más bello que se puede mostrar es simplemente un paraje natural espectacular, lleno de vida. La belleza de la sencillez, para una historia con filosofía zen.
Sí o sí, película que se tiene que ver. No hay excusas. Puede que en un principio este cine no te llame la atención, pero sólo por las imágenes, por la belleza de la historia, por aprender un poco de un país y una filosofía distinta a la nuestra, vale la pena.
Nota: 9.5/10
Lo mejor: La fotografía, la puesta en escena y la elegancia, la sencillez y la fuerza.
Lo peor: Aún me lo estoy preguntando. Como mucho, se puede hacer lenta si nunca has visto una película como esta.
Película: Sympathy for Mr. Vengeance
Director: Park Chan-wook
Reparto:Song Kang-ho, Shin Ha-kyun, Doona Bae, Lim Ji-Eun, Han Bo-bae, Kim Se-dong, Lee Jae-soon
Año: 2002
"Se que eres buena persona, pero tengo que matarte"
Como los liberales predican que todo debe ser privatizado, incluso la
sanidad, luego pasa lo que pasa. Peliculón, más realista que Old boy, y que no deja títere con cabeza. ¿No queréis
libre mercado? Pues luego no os quejéis de los actos de los
desesperados.
La primera parte de "La trilogía de la venganza", es un drama realista que nada tiene que ver con su sucesora, "Old Boy", y aquí veremos una trama elaborada a base de la mezcla de necesidades y terribles errores. El director, Park Chan-wook en esta película deja en calzoncillos a muchos directores occidentales, tanto por lo que cuenta por como lo hace. Te arrastrará a momentos graciosos, y sucesos terribles. Avisado estás.
En Sympathy for Mr. Vengeance
vemos una serie de venganzas entrelazadas, desencadenadas por un suceso
bastante serio. Un chico sordomudo necesita 10 millones para comprar en
el mercado negro un riñón para su hermana enferma. La solución:
secuestrar a la hija de un millonario. Esto se nos plantea en los cinco primeros minutos de la película. A partir de este punto, las cosas tan sólo pueden ir a peor.
La película más delicada de la trilogía. ¿Quién es la víctima y quién es culpable?
Tal vez, la culpa es de la propia sociedad, pero somos todos quienes la
formamos. ¿Realmente hay alguien malvado en esta cinta? Pues si, pero
no. La desesperación de los protagonistas les empujará a tomar medidas
drásticas. Porque seamos realistas, ¿qué harías tú en el caso del sordomudo, dejarías morir a un ser querido?, o siendo el padre de la niña ¿qué rabia te invadiría?
Si te dejas llevar por la película, en ningún momento sentirás rabia por ningún personaje, más bien lástima. Empatizarás con los dos protagonistas, conociendo la situación personal de cada uno de ellos. Es un drama que al final dice que cada uno tiene lo que se merece.
PELICULÓN con mayúsculas. No hay que perder detalle en ningún momento, todo importa.
Lo mejor: El tratamiento de la historia, el uso de las cámaras, el trasfondo, todo.
Lo peor: que haya gente que por ser coreana (o de chinos, que dicen algunos), se pierdan esta obra.